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El secreto de Grand Marnier

agosto 5, 2014 Café, copa y puro, Destilados No hay Comentarios

Un reciente viaje a Cognac, en Francia, nos llevó hasta Grand Marnier, destilería que viste un precioso castillo en los aledaños del pueblo Chateau de Bourg. El recibimiento estuvo a cargo de Xavier Ladrat, uno de los tres maestros mezcladores de la casa, junto con Patrick Raguenaud y Adelina Loizeau. De aspecto afable, sencillo, no olvidamos que Xavier Ladrat fue el creador de la ginebra y el vodka Citadelle y los rones Plantation, así que no dudamos en preguntarle si entre sus planes está el volver a crear otros destilados.

Su respuesta es contundente: «Quiero tranquilidad». Y parece haberla encontrado en Grand Marnier, que, con 15 millones de botellas anuales, es la productora del tercer licor más vendido del mundo, solo por detrás de Kahlúa y Baileys, este último el líder absoluto del mercado. Su mayor mercado es Francia, donde principalmente se bebe como long drink, mezclado con tónica o jugos. Xavier, por su parte, nos confiesa que se decanta por «tomarlo combinado con ginger ale o tónica».

Grand Marnier saca al mercado varias versiones de este licor -Amarillo, Rojo, 50 y 100 años- y Xavier nos simplifica la receta para su elaboración: cognac (entre 30 y 50 referencias diferentes), esencia de naranja y azúcar. «Para conseguir la esencia de naranjas de Haití, se cosechan casi verdes, pues su exótico aroma resultará más acentuado, se dejan secar durante dos días al sol, se parten en cuatro trozos, se descarta la pulpa y se introducen en sacos para ser enviadas a París, donde se procesarán. Allí, se hidratan en tanques con agua fría durante dos días, quitando la parte blanquecina interior, que amarga», explica Xavier, que continúa diciendo que «después, se macera en un alcohol rectificado de betabel -previamente rebajado al 60% vol.- durante dos semanas. El resultado es una deliciosa mezcla de aceites esenciales y esencia de naranjas».

El siguiente paso es mezclarlo con cognac a 70% vol., principalmente de las mejores regiones de Cognac, como Grand Champagne o Petit Champagne, y rebajarlo con agua y azúcar de remolacha. Visto de otra forma, entre el 6-10% es esencia de naranja, un 51% o más es cognac y el 40% -unos 250 gramos- es azúcar. El paso final, para homogeneizar la mezcla, sería introducirla en toneles de roble de 600 litros Tronçais (aroma de vainilla) o Limousin (toffe).